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Kankay
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3 de julio de 2026

Carne al cognac

Carne al cognac

Porciones: 2 · Tiempo: ~40 min · Dificultad: media (el flambé asusta, pero es amigo) · Producto: Sartén de hierro Kankay + olla de acero inoxidable para el puré

Por qué en Carbonada (acero al carbono)

La Carbonada es hierro laminado en caliente, pensado para fuegos fuertes, en una sola pieza, sin soldaduras ni químicos. En criollo: se pone al rojo y sostiene ese calor. Cuando le tirás el bife frío encima, no se achica.

Y la medida juega a favor: la N30 es la sartén más grande, con 30 cm de diámetro, con paredes inclinadas y superficie amplia. Traducido: los dos bifes entran con lugar de sobra y se sellan en vez de amontonarse y hervirse. Y cuando retirás la carne, te queda toda esa superficie para armar la salsa sobre el fondo dorado que dejó el sellado. Nada se tira.

Ingredientes

Para el bife:

  • 2 bifes de chorizo gruesos (2,5 a 3 cm), a temperatura ambiente

  • 50 g de manteca

  • Un chorrito de aceite (ayuda a que la manteca no se queme tan rápido)

  • 2 ramas de romero fresco

  • 2 dientes de ajo aplastados, con piel

  • Sal gruesa y pimienta negra

Para la salsa:

  • 1 cebolla chica, picada fina

  • 1 diente de ajo picado

  • 200 g de champignones fileteados

  • 60 ml de coñac (o brandy)

  • 200 ml de caldo de carne

  • 1 cucharada de mostaza de Dijon

  • 1 cucharadita de salsa inglesa (Worcestershire)

  • 150 ml de crema

  • Sal y pimienta

Para el puré:

  • 4 papas medianas

  • 50 g de manteca fría

  • 100 ml de leche tibia

  • Sal, pimienta y nuez moscada

Paso a paso

1. El puré primero. Pelá y cortá las papas, ponelas en la olla de acero inoxidable con agua fría y sal, y llevá a hervor hasta que estén bien tiernas. Colá, pisá (con pisapapas, nunca procesadora — la vuelve engrudo), y volvé a la olla a fuego mínimo. Sumá la manteca fría y la leche tibia, salpimentá, un toque de nuez moscada, y revolvé hasta que quede sedoso. Tapá y reservá caliente.

2. Preparar el bife. Sacá los bifes de la heladera 30 a 40 minutos antes: la carne a temperatura ambiente se cocina pareja. Secalos muy bien con papel —la humedad es enemiga de la costra— y salá con sal gruesa recién antes de cocinar.

3. Sellar. Calentá la sartén de hierro a fuego alto hasta que esté bien caliente. Sumá un chorrito de aceite y apoyá los bifes. Y ahora lo más difícil: no los toques. Dejá que se forme la costra y se despeguen solos, unos 2 a 3 minutos de cada lado según el grosor.

4. Manteca, romero y ajo. Cuando des vuelta el bife, bajá un toque el fuego y sumá la manteca, el romero y el ajo aplastado. Inclina la sartén y, con una cuchara, bañá la carne con esa manteca aromática una y otra vez (los franceses le dicen arroser, nosotros le decimos la mejor parte). Cociná al punto que te guste y retirá los bifes a un plato. Dejalos reposar 5 minutos — si los cortás al toque, se te van todos los jugos a la tabla.

5. Arranca la salsa. En la misma sartén, con todo ese fondo dorado, sumá la cebolla y cociná hasta que esté transparente. Agregá el ajo y los champignones, y dejá que se doren y suelten el agua.

6. El flambé (el momento). Retirá la sartén del fuego, sumá el coñac, y volvé a la hornalla. Inclina con cuidado la sartén hacia la llama —o acercá un fósforo largo— y dejá que se prenda. La llamarada dura unos segundos y se apaga sola cuando el alcohol se quema. No la soples ni la tapes: se apaga solita. (Abajo te dejo cómo hacerlo sin quemarte las cejas.)

7. Reducir y cremar. Una vez apagada la llama, sumá el caldo de carne y dejá reducir a la mitad. Agregá la mostaza de Dijon, la salsa inglesa y por último la crema. Cociná unos minutos hasta que la salsa nape la cuchara —o sea, que la cubra y al pasar el dedo deje un camino limpio. Probá y ajustá sal y pimienta.

8. Emplatar. Una base de puré, el bife encima (entero o fileteado en contra de la fibra), la salsa de champignones por arriba bien generosa, y una rama de romero fresco para la foto. Serví caliente.

Tips (y cómo no prenderte fuego)

Sobre el flambé, tres reglas de oro: serví el coñac con la sartén fuera del fuego —nunca desde la botella directo sobre la llama, porque el fuego puede subir por el chorro—; cara, pelo y mangas lejos de la sartén; y nada inflamable arriba (repasador, cortina, rollo de cocina). Si tenés campana con filtro graso justo encima, apagala un momento. La llama es puro espectáculo y se apaga sola.

Y si no querés flambear, no pasa nada: agregá el coñac igual y dejá que se evapore el alcohol con el calor. Perdés el show, pero el sabor queda. La salsa no se entera.

Del resto: secá bien el bife antes de sellarlo, no lo muevas mientras hace la costra, y sacalo del fuego 2 o 3 grados antes del punto que buscás porque sigue cocinándose durante el reposo. La manteca tostada suma; la manteca quemada y negra amarga — el chorrito de aceite y el bañado constante te salvan de eso.