Versátil para sellar, dorar, gratinar y llevar preparaciones del fuego al horno con resultados intensos y parejos.
El hierro fundido se distingue por su gran masa térmica: tarda un poco más en calentarse, pero una vez que alcanza la temperatura la conserva por mucho más tiempo. Esto permite sellados perfectos, cocciones estables y un control del fuego que potencia el sabor y la textura de cada preparación.
Características:
Excelente retención y distribución del calor
Ideales para fuego fuerte y cocciones prolongadas
Apta para horno, cocina a gas, eléctrica, inducción y parrilla
Cómo curar las piezas antes de usarlas por primera vez
Precalentar el horno durante 20 minutos a máxima temperatura.
Lavar cada pieza con agua tibia, una esponja y jabón de cocina. Enjuagar y secar muy bien.
Humedecer una servilleta de papel con aceite vegetal (o similar) y esparcir una capa muy fina por toda la superficie, incluyendo bordes y base.
Colocar la pieza boca abajo sobre la rejilla superior del horno.
Dejarla 1 hora en el horno.
Apagar el horno y dejar que la pieza se enfríe completamente dentro.
Una vez terminado este proceso, la sartén de hierro fundido queda curada y lista para usar.
Con el uso, el curado se va fortaleciendo, logrando una superficie cada vez más antiadherente y protectora.